048 · árboles urbanos
Prototipo de Árbol Urbano, Madrid, Santiago de Compostela

* Premio COAM, 2011
* Obra seleccionada Premio Arquia/Próxima, 2010
* Finalista Premios NAN 2013, categoría Mejor Integración de la energía en arquitectura, 2013
* Primer Premio Concurso Internacional Árboles Urbanos. ASA (Asociación Sostenibilidad y Arquitectura), 2009
El Árbol Urbano es una suerte de mascota urbana que funciona como punto de encuentro para practicar ejercicio y como infraestructura ciudadana para socializar problemáticas ecológicas. Es fruto del concurso internacional de ideas convocado por ASA (Asociación para la Sostenibilidad y Arquitectura) para diseñar un prototipo de árbol artificial replicable que ayude a entender, a través de la experiencia, la importancia del desempeño ecológico de un árbol en la ciudad.
Su copa está formada por una matriz de paneles solares fotovoltaicos y plantas aromáticas orientadas con distintos ángulos hacia el sol. La base cuenta con un depósito de agua que a través de su peso proporciona estabilidad al conjunto. En ella se sitúan unos puntos de descanso y unas bicicletas estáticas generadoras de energía conectadas a sus laterales.
El Árbol Urbano es un proyecto de cuidados colectivos. Por un lado, los ciudadanos atienden al árbol con sus cuerpos: cuando pedalean, las bicicletas, que están conectadas a unos transformadores, generan la energía que, combinada con la producida por los paneles solares, bombea el agua que riega las plantas y cubre las demandas de iluminación. Por otro lado, al pedalear, los ciudadanos hacen ejercicio y se mantienen en forma. Durante los meses calurosos, la copa vaporiza agua para refrescar el ambiente en las sesiones de deporte. Se establece, así, un espacio de cuidados mutuos.
Al producir su propia energía a partir del sistema combinado de bicicletas generadoras y paneles fotovoltaicos, el Árbol Urbano funciona como un dispositivo off-the-grid. Cuenta, además, con una serie de puntos de carga situados en la base donde se pueden conectar dispositivos y obtener electricidad de manera gratuita.
A través de sus indicadores, el Árbol Urbano se comunica con la ciudad, revelando el proceso de gestión de la energía y traduciendo el lenguaje experto a códigos cromáticos que, a la vez que hacen comprensible los procesos energéticos, crean un ambiente luminoso, vibrante y cambiante. Los indicadores de estado de la batería se ubican bajo los paneles solares y muestran la evolución del nivel de carga a lo largo del día, permaneciendo más iluminado cuanta más energía se ha producido. Cuando alcanza un nivel de carga completa, la copa brilla en su totalidad y, según se va descargando, las luces se van apagando de manera progresiva. En el momento de carga crítica, cuando apenas queda una luz encendida por panel, el Árbol Urbano hace parpadear las luces del indicador de emergencia situadas bajo el sillín de cada bicicleta, reclamando atención y solicitando a los ciudadanos que se sienten a pedalear un rato. Durante el pedaleo, cuando el sistema ha alcanzado suficiente inercia, el árbol enciende el indicador de generación para compartir que la energía mecánica empieza a transformarse en electricidad y, por tanto, empieza a recuperarse. Toda la iluminación está formada por un sistema LED de bajo consumo y baja emisión lumínica que participa del paisaje luminoso de la ciudad sin afectar a las aves del entorno.
De esta manera, el Árbol Urbano abre su caja negra haciendo accesible su proceso de gestión de la energía. Descajanegrizar los procesos le permite, por un lado, participar de ciertas controversias ecológicas, como las que tienen que ver con la gobernanza de las infraestructuras invisibles, la dependencia de los combustibles fósiles, el cuestionamiento de las soluciones desvinculadas de las redes de acción y de toma de decisión colectivas, el derecho a la energía o el papel de los cuerpos normativos en los asuntos ecológicos, entre otras. Por otro, le permite establecer un marco de comunicación con la ciudadanía y establecer una relación afectiva y de cuidados recíprocos, como sucede con una mascota animal o con un “Tamagotchi”. Modificar su aspecto, haciendo visible lo que habitualmente suele ser invisible, le convierte en una suerte de criatura urbana sensible que cambia en función de su estado, como lo hacía la planta de E.T.
El prototipo fue instalado en Alcalá de Henares y Santiago de Compostela. En los periodos en los que estuvo abierto al público, el Árbol Urbano interactuó con los ciudadanos de diferentes maneras, sirviendo de marco de reunión y lugar de discusión para gente de todas las edades. Bajo su copa, se organizaron unas sesiones de eco-spinning en las que, entre otros, se contó con la participación del equipo de Gimnasia Rítmica de Alcalá de Henares. También, se celebraron encuentros en formato eco-picnic bajo la copa del árbol. Así como otro tipo de encuentros informales de distinta naturaleza. Muchos de estos encuentros transcurrieron al ritmo de la música alimentada por el propio Árbol Urbano.
¡Mantente en forma mientras cuidas del Árbol Urbano!
* Premio COAM, 2011
* Obra seleccionada Premio Arquia/Próxima, 2010
* Finalista Premios NAN 2013, categoría Mejor Integración de la energía en arquitectura, 2013
* Primer Premio Concurso Internacional Árboles Urbanos. ASA (Asociación Sostenibilidad y Arquitectura), 2009
¡Mantente en forma mientras cuidas del Árbol Urbano!
1. Mascota urbana. Espacios que activan vínculos y afectos con la ciudadanía.
De la instrucción moral al enrolamiento ecológico.
2. Cosmotécnicas. Articulación de soluciones tecnológicas y mecanismos de colaboración ciudadana.
Técnicas plurales, accesibles y participables.
3. Reciprocidad. Una arquitectura que se cuida con el cuerpo y que, a la vez, cuida los cuerpos.
Cuidados compartidos, atenciones recíprocas.
4. Off-the-grid. Arquitecturas que reducen su dependencia de los combustibles fósiles.
Desconexión de las infraestructuras tecnológicas para tramar infraestructuras ciudadanas.
5. Cíborgciudad. Criaturas urbanas que irrumpen en el paisaje urbano.
Infraestructuras híbridas en el cuerpo de la cíborgciudad.
6. Traducción de procesos. Indicadores para comunicarse con la ciudadanía y hacer accesibles los procesos.
Hable con ello.
7. Descajanegrizar. Criatura sensible que varía su aspecto en función de su estado.
Hacer visible lo invisible, activar controversias ecológicas.
8. Prototipo. Ensayos a escala 1:1 para experimentar, evaluar y compartir aprendizajes.
Arquitecturas ecológicas, procesos abiertos.
* Premio COAM, 2011
* Obra seleccionada Premio Arquia/Próxima, 2010
* Finalista Premios NAN 2013, categoría Mejor Integración de la energía en arquitectura, 2013
* Primer Premio Concurso Internacional Árboles Urbanos. ASA (Asociación Sostenibilidad y Arquitectura), 2009
- Arquitectos:
- elii - Uriel Fogué + Eva Gil + Carlos Palacios
- Responsable de proyecto:
- elii – Enrico Forestieri
- Colaboradores:
- elii – Enrico Forestieri, Sara Castellote, Lucía Usera
- Video + postproducción:
- Eugenio Fernández, Ana López, Ana Olmedo y Enrique Ventosa
- Promotores:
- ASA (Asociación para la sostenibilidad y Arquitectura)
- Porcelanosa Arquitectura
- Ayuntamiento de Alcalá de Henares, Madrid
- Ayuntamiento de Santiago de Compostela, La Coruña
- Contratista:
- Porcelanosa Arquitectura
- Fotografía:
- Miguel de Guzmán
- (www.imagensubliminal.com)
- Superficie:
- 20.00 m2
- Fecha:
- 2010
- Emplazamientos:
- Plaza de Cervantes, Alcalá de Henares, Madrid
- Plaza Aurelio Aguirre de Conxo, Santiago de Compostela, La Coruña















